>Excentricidades de los millonarios

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Ser millonario no sólo es tener mucho dinero, sino gastarlo sin medida. Ellos cumplen hasta el más pequeño de sus caprichos, desde viajar al espacio hasta adquirir su propia pista de patinaje, comenta el sitio vanitatis.com

Según informa Forbes, esta clase de gastos se están volviendo cada vez más habituales entre la creciente clase de millonarios. El perfil de estos hombre y mujeres se enmarca en una edad media de 58 años, por lo que habrían nacido en la época del baby-boom, tres cuartas partes tiene un título de licenciado y el 82 por ciento están casados, indica cotizalia.com

El sitio altonivel realizó una recopilación con algunas de las tantas excentricidades de los millonarios. Destacan el alquiler de playas públicas hasta la construcción de mansiones para mascotas.

Dennis Tito y su viaje al espacio. El ex ingeniero de la NASA cumplió el sueño de toda su vida: viajar al espacio. En 2001, se convirtió en el primer turista espacial. El gusto le costó 20 millones de dólares. Durante ocho días disfrutó de su travesía en la cápsula Soyuz.

Paris Hilton y sus mascotas. La cantante y empresaria estadounidense gastó una enorme cantidad de dinero al adquirir un trozo de tierra junto al nicho de Marilyn Monroe, ahí enterró a su cerdito.

Jasper Sanfilippo y su Wurlitzer. El empresario fanático de los instrumentos musicales mandó construir el órgano con tubos Wurlitzer más grande del mundo, el cual tuvo un costo de 2 millones de dólares.

Duffield y su mansión canina. El propietario de una empresa de computación en Sillicon Valley gastó siete millones de dólares en la construcción de una mansión para sus mascotas. La edificación incluye pantallas gigantes, paredes de vidrio y alfombras.

El “Rey del Pop” contaba con una más que curiosa y cara afición: coleccionaba momias egipcias. Entre sus caprichos se cuenta que durante la gira por España, en 1988, su séquito de guardaespaldas estaba formado por “marines” y, nada menos, que por una japonesa experta en artes marciales.

Roman Abramovich. El empresario petrolero gastó 217 millones de dólares en la compra del club inglés Chelsea.

La mansión de Aaron Spelling, creador de series de televisión como Beverly Hills, 90210, cuenta con un museo de muñecas, cuatro bares, un jardín de rosas en el techo del garaje y dos habitaciones para envolver regalos.

En los hoteles. Los administradores están acostumbrados a las peticiones casi insólitas de millonarios que se hospedan en los hoteles. Para muestra dos ejemplos: en el Ritz Carlton de Cancún: un cliente, anónimo, solicitó ver películas en la playa privada, pero para no sentir la arena en sus pies los empleados tuvieron que colocar alfombras en ella.

Hotel Adlon Kempinski de Berlín: Los trabajadores recuerdan a una familia que al llegar al hotel se dio cuenta que su hija menor olvidó su conejito de peluche en casa y solicitaron a un mayordomo que manejara cinco horas para traer el juguete.

Después de estos datos, ¿alguien se atreve a decir que los millonarios no son excéntricos?

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